Sheinbaum va a China: Xi, la APEC y un posible encuentro con Trump

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La presidenta viajará del 15 al 20 de noviembre a Shenzhen. Tendrá bilateral con Xi Jinping y busca ver a Trump si asiste. Las claves políticas del viaje.

Horizonte de una metrópoli asiática al anochecer con rascacielos de cristal junto a una bahía y un centro de convenciones

Por Anabel Beltrán

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves 5 de noviembre que viajará a China para participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, conocido como APEC. Saldrá el domingo 15 de noviembre y regresará el viernes 20, en lo que será su primera visita al país asiático desde que asumió el cargo en octubre de 2024.

La reunión de líderes de las 21 economías de la APEC se celebrará el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, en el sur de China. Sheinbaum adelantó que habrá una reunión bilateral con el presidente Xi Jinping y con integrantes de su gobierno, y que, si el presidente estadounidense Donald Trump asiste a la cumbre, México buscará un encuentro con él.

Un viaje con doble mensaje

La agenda coloca a la mandataria en una posición delicada. En la víspera, durante su conferencia matutina, Sheinbaum defendió que México tiene muy buena relación tanto con China como con Estados Unidos, pero dejó claro que la principal integración comercial del país está en Norteamérica, con el tratado que comparte con Estados Unidos y Canadá.

Recordó además que México no tiene un tratado de libre comercio con China y defendió la decisión de elevar en diciembre de 2025 los aranceles a diversos productos chinos, una medida que atribuyó al Plan México y a la necesidad de proteger la industria nacional frente a importaciones de menor precio. El mensaje parece dirigido a dos audiencias: a Pekín, para no romper puentes, y a Washington, para demostrar alineación en la revisión del T-MEC.

La sombra de la revisión del T-MEC

El viaje ocurre en medio de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y de las negociaciones del acuerdo norteamericano, en las que Washington ha expresado preocupación por la presencia de productos y empresas chinas en las cadenas de suministro. Cada gesto de Sheinbaum en Shenzhen será leído con lupa en la capital estadounidense.

Por eso el posible encuentro con Trump tiene un peso particular. De concretarse, sería el tercer encuentro entre ambos mandatarios, según lo reportado por medios nacionales que dan cuenta de las gestiones de la Cancillería. Además, llegaría días después de unas elecciones intermedias en las que el presidente estadounidense perdió el control de ambas cámaras del Congreso, lo que modifica su margen de maniobra en temas comerciales.

México, futuro anfitrión

Otro elemento de la visita es institucional. De acuerdo con lo informado, México acudirá también como futuro anfitrión del foro, cuya cumbre organizará en 2028, por lo que la delegación mexicana tendría un papel protocolario en la transición. La presidenta indicó que su agenda será breve y que se evaluará la posibilidad de sostener otras reuniones bilaterales durante el encuentro.

Sheinbaum ha sido cuidadosa con sus salidas al extranjero y ha privilegiado la agenda interna. Que decida viajar a Asia en plena discusión sobre el INE, con el proceso electoral de 2027 en marcha, sugiere que el gobierno considera estratégico mostrar presencia en el bloque del Pacífico y diversificar interlocutores.

La APEC, fundada en 1989, reúne a economías de ambos lados del Pacífico con el propósito de facilitar el comercio, la inversión y la cooperación económica. Para México, que mantiene acuerdos comerciales con varias de esas economías, el foro es una de las pocas mesas donde coinciden en un mismo espacio sus dos socios más relevantes en términos de intercambio: Estados Unidos como destino de exportaciones y China como origen de una parte creciente de sus importaciones.

Lo que estará en juego

En lo político, el viaje pondrá a prueba la estrategia de equilibrio que el gobierno ha intentado sostener entre las dos mayores economías del mundo. En lo económico, la reunión con Xi podría abrir conversaciones sobre inversión y comercio, aunque el margen está acotado por los aranceles vigentes y por las exigencias de Washington.

Lo que salga de Shenzhen, en especial si se concreta un encuentro con Trump, tendrá efecto directo en el tono de la relación con Estados Unidos en las semanas siguientes. Análisis Político dará seguimiento a la agenda oficial que dé a conocer la Secretaría de Relaciones Exteriores.

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