Elecciones intermedias en EU: qué se vota y qué pesa para México

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Estados Unidos renueva este martes su Cámara de Representantes, 35 escaños del Senado y 36 gubernaturas. Lo que puede cambiar para México.

Banderas de Estados Unidos sobre cabinas de votación vacías en una casilla electoral

Por Anabel Beltrán

Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre sus elecciones intermedias, los comicios que se realizan a la mitad del mandato presidencial. Aunque no se elige presidente, el resultado definirá el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante la segunda mitad del periodo de Donald Trump, y con ello el margen que tendrá su gobierno en temas que tocan directamente a México.

Qué se elige

Las elecciones de mitad de mandato se celebran cada dos años y renuevan la totalidad de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. En esta ocasión estarán en juego los 435 escaños de la Cámara baja, 35 asientos del Senado y 36 gubernaturas, además de numerosos cargos estatales y locales y, en varios estados, consultas sobre temas específicos.

Históricamente, estos procesos registran una participación menor que las elecciones presidenciales. Especialistas del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM anticipan, sin embargo, un mayor interés ciudadano, impulsado por el descontento de distintos sectores con políticas del gobierno federal.

Por qué importa el Congreso

En el sistema estadounidense, el Congreso controla el presupuesto, legisla y tiene facultades de supervisión sobre el Poder Ejecutivo. Una Cámara o un Senado en manos de la oposición pueden frenar iniciativas, abrir investigaciones o condicionar recursos. Por eso, en la conferencia del CISAN, la investigadora Estefanía Cruz Lera planteó que estas elecciones pueden funcionar como un mecanismo institucional para limitar algunas decisiones de la Casa Blanca, entre ellas las relacionadas con la política migratoria y la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

El T-MEC, el tema central

Para México, el asunto de mayor peso es el comercio. El Congreso estadounidense tiene un papel relevante en la política comercial, por lo que un cambio en su composición podría alterar las condiciones de negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. El investigador Oliver Santín Peña lo resumió así: «En términos del T-MEC los demócratas se van a ir por la fórmula de lo trilateral, algo que conviene muchísimo a México y Canadá».

El propio Santín advirtió que hay intereses compartidos entre ambos partidos, en particular la competencia económica frente a China. Desde esa perspectiva, la postura que adopten México y Canadá ante el país asiático seguirá siendo relevante para la relación de América del Norte, gane quien gane.

Migración y seguridad fronteriza

La política migratoria y la seguridad en la frontera son el otro eje. Silvia Núñez García, también del CISAN, subrayó que muchos temas de la relación bilateral pasan por el Poder Legislativo estadounidense, por lo que México debe mantener puentes con republicanos y demócratas y construir relaciones de largo plazo, ya que los equilibrios en Washington pueden cambiar rápido después de cada elección.

Para los millones de personas mexicanas que viven en Estados Unidos, la composición del nuevo Congreso puede influir en la discusión sobre deportaciones, recursos para la vigilancia fronteriza y eventuales cambios legales en materia migratoria.

La relación con los gobernadores también importa. Varios de los 36 estados que eligen gubernatura este martes comparten frontera con México o concentran grandes comunidades de origen mexicano, y sus autoridades estatales tienen peso propio en temas como el comercio transfronterizo, la seguridad en los puertos de entrada y la aplicación de medidas migratorias locales.

Lo que no cambia el miércoles

Conviene matizar expectativas. Un resultado adverso para el partido del presidente no modifica por sí solo aranceles ni compromisos comerciales vigentes, y la nueva legislatura entra en funciones hasta enero. Además, el conteo en algunos distritos y estados puede tardar días, por lo que el panorama completo podría no conocerse la misma noche de la elección.

Los analistas del CISAN coincidieron en que el principal desafío para México será adaptarse al nuevo escenario sin depender de una sola fuerza partidista. Comercio, migración y seguridad seguirán marcando la agenda bilateral durante los dos años que le restan a la actual administración estadounidense.

En lo inmediato, los mercados también estarán atentos. La jornada electoral coincide con una semana de decisiones económicas relevantes, y cualquier sorpresa en la conformación del Congreso podría reflejarse en las expectativas sobre la política fiscal y comercial de Washington.

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